El otro día conocí al novio de una amiga, mexicanos ambos. Él venia de vacaciones, ella llevaba aquí un semestre. No recuerdo qué decíamos que salió el tema y él (que venía fresquito de México) me dice:



- A ver, cuánto tiempo llevas por acá?

- Pues como año y cacho... Por?

- No mames! Pero si sigues hablando como naco mexicano!



Creo que hay pocas situaciones en esa frase me hiciera sentirme tan orgulloso (y eso que venía de un americanista), je.



Sí, inevitablemente mi vocabulario tiene algún término nuevo, pero hay más españoles (y algún portugués) que tienen ya arraigado el pendejo, o no mames! (y finezas varias por el estilo). Ésto gracias a la interación con los mexicanos (que somos varios), por lo visto más influyente en ellos, que la suya en los mexicanos. Estamos en medio de la contra-conquista, jaja. Y ahora vamos por las conjugaciones (y entonaciones) correctas de chingar!