Tras un largo periodo de ausencia el-wey-que-no-queria-su-mac ha regresado a los titulares pero con una nueva víctima: su BlackBerry; y nueva modalidad. Todo esto gracias a que ahora tiene prohibido el uso de cualquier tipo de líquido cerca de cualquier electrónico (incluido su reloj).



Resulta que en miras a entrar a la moda del futbol, la copa del mundo y menesteres relacionados, por motivos que aun no se logran esclarecer del todo, decidió patear su BlackBerry cerca de 15 metros. Testigos de los hechos afirman que fue un gran despeje digno de cualquier guardameta profesional. El implicado por su parte asegura, que un traspié hizo golpearse con un mueble y fue éste quien (cito textual): sacó a la blackberry de su estuche y me puso un pase a gol que no pude desperdiciar.



Los desperfectos causados por tal incidente se reflejan en un falso contacto de la batería (o el chip, la verdad de tanta risa no entendí bien). Pero quede esto como publicidad a tal marca de teléfonos, pues la pantalla y el teclado no sufrieron ningún desperfecto.



Las indagaciones al respecto siguen su curso, así como la reciente cuenta de U$1,800 (mil ochocientos dólares) que ha llegado a su buzón, la cual se atribuye a un supuesto malentendido.