Después de casi dos meses de no escribir nada (que valiera la pena) me permitiré un día más sin hacerlo.



El chiste, ya con calma, fue que mi empresa de hosting me hizo una muy mala jugada, con órsay y todo, pero el árbitro no lo vio, por lo que de buenas a primeras me quedé sin blog.



Así, funcional sólo me faltan los RSS's (y con éstos las actualizaciones por correo).



Desde noviembre, han sido dos meses sumamente intensos, cuyos cambios poco a poco se irán colando en los posts, a ver qué termina pasando con todos mis desmadres.



Sólo me queda preguntar: Hay alguien por allí?