Hoy hace 391 años murieron (el mismo día) William Shakespeare y Miugel de Cervantes, por lo que entre otras cosas, la UNESCO en 1995 declaró el 23 de abril como el Día Internacional del Libro.
Además, aquí en Barcelona se festeja San Jorge una fiesta que no termino de entender bien, es una mezcla entre el patrono de la ciudad (la cruz de Sant Jordi es parte del escudo nacional) y algo asi como el 14 de febrero en México, por lo que los hombres les regalan a las mujeres rosas y las mujeres a los hombres libros, lo bueno que esto me trae a mi es que los libros están re baratos y las librerías abren hasta tarde, jejeje.
En este momento voy que vuelo a la plaza central de la ciudad, Plaça Catalunya a tomar fotos, a ver qué sale.
26 comentarios
391 años ¿son muchos verdad? has oido de los calendarios gregoriano y otros pues resulta que en Inglaterra se regian por un tipo de calendario y en España con otro tipo, Miguel de Cervantes murio en la misma fecha que Willian Shekspear, pero en diferente dia, ta cabron ... te lo dejo de tarea.
Saludos desde Marruata ( Tu foto de fin de año es un clasico)
Ponceano
Me gusta tu blog, y qué buenas fotos que tienes.
Saludos...
^_^
No es habitual encontrar un libro tan sorprendente como El domador de ilusiones. Digamos que, entre los adjetivos que uno almacena para ocasiones en las que lo convencional resulta indefinible, ninguno se adecua a lo que acabo de leer. A medio camino entre el Lazarillo de Tormes y El mundo de Sofía, a caballo entre la picaresca y la filosofía, don Carlos Rincón Humada propone un nuevo género en el que todo es posible.
Nos encontramos ante una obra muy interesante tanto desde el punto de vista formal como desde el contenido de la misma. La obra comienza con una canción en la que el autor muestra su habilidad para la poesía, sirviendo de prólogo para sumergirnos en el grueso central del escrito, que está compuesto por un ensayo acerca de la libertad, y termina con un breve relato sobre la razón.
El autor se aleja con acierto de los sesudos escritos ensayísticos de autores más consagrados para tratar de adentrarse en un tema que, no por conocido, deja de ser interesante. Para ello aborda todos los términos que, a su juicio, son básicos para la comprensión de lo que supone dicho término, siempre desde un punto de vista subjetivo. El estilo es fluido y ameno, lo que es de agradecer en obras de este tipo. Sin embargo, y a pesar de sus esfuerzos, cae en los mismos temas recurrentes de los que parece querer huir, cosa que es prácticamente inevitable puesto que al hablar de libertad es necesario aludir a ciertos aspectos si se quiere tratar el tema con rigor.
La obra termina con un relato acerca de la razón, recuperando el toque poético de la primera parte de la obra y demostrando el buen gusto con que el autor se desenvuelve en este campo.
No es habitual encontrar un libro tan sorprendente como El domador de ilusiones. Digamos que, entre los adjetivos que uno almacena para ocasiones en las que lo convencional resulta indefinible, ninguno se adecua a lo que acabo de leer. A medio camino entre el Lazarillo de Tormes y El mundo de Sofía, a caballo entre la picaresca y la filosofía, don Carlos Rincón Humada propone un nuevo género en el que todo es posible.
La original obra nace con Julián, personaje bien estructurado que crece en un mundo que él mismo, por falta de atención, inventa. Con un lenguaje socarrón, lírico, prosapoético, Carlos entremezcla situaciones verdaderamente cómicas con otras eminentemente dramáticas. Mari, la vecina sucia por la que pierde el sentido, su ex, fea como ella sola, una fábrica de preservativos, un médico innovador…, son algunos de los ingredientes de esta primera parte del libro.
Sin tiempo para reaccionar, entra en escena «El Abuelo». El discurso cambia por completo, el estilo se relaja y el ritmo se ralentiza considerablemente. De la picaresca a la filosofía en un solo golpe de timón. Carlos, en esta parte, deja entrever las cuestiones fundamentales que nos gobiernan, los porqués de tantas preguntas sin resolver a través de un punto de vista muy personal, que puede o no ser compartido por el lector, pero que en todo caso está bien argumentado. Paulov, Bandura, Tales de Mileto, Platón, el psicoanálisis, los conductistas…, son, en esta segunda parte, el cóctel explosivo que sirve de manifiesto cuasi existencial: somos lo que mamamos, frutos maduros o inmaduros de nuestra sociedad…
Esta inteligente locura de nombre El domador de ilusiones puede sorprender a cualquiera.
aparte esta super interesante
a mii me enkargaron tarea ii
aora piienso qe diivertido es leer un liibero
=)
ok grasiasz
y esta muy corto
Cuando sepas escribir bien escribe, q no se escribe: MIUGEL DE CERVANTES. ok.
Que yo sepa se escribe: MIGUEL DE CERVANTES.
CORRIGE Y PONLE MAS INFORMACION Q ESTOY GASTANDO MI TIEMPO AQUI.