Aquí el peaton simple y sencillamente es una persona, no un tope, como diría Molotov. Es verdaderamente impresionante como al solo bajar el pié sobre el paso peatonal los coches, camiones y bicicletas frenan sin dudarlo, chillando llanta si es necesario. Y además nadie la arma de pedo. Aún me cuesta mucho trabajo aceptarlo, no lo puedo creer.
Y es chistoso porque me di cuenta que extraño muchísimas cosas que jamás extrañaría, como caminar un sábado decembrino por el eje central en las inmediaciones de la plaza de la computación conviviendo con peatones, peatones cafres, peatones microbuseros (que echan lámina todo el tiempo), motos, bicis, diablitos, coches, camiones, microbuseros,... brincando sobre los coches como si estuvieras jugando el nivel final de frogger. Es todo un reto para cualquier mexicano profesional.
Yo solo pido jamás acostumbrarme a esta realidad, pues no duraría ni 15 minutos vivo en México. Ya quisiera ver a varios cuates oriundos de esta zona por alla, pa que vean lo que es bueno.
10 comentarios
Jejeje, por qué tan buenos deseos? Aunque cabe decir que la falta de cultura vial afortunadamente no es generalizada en nuestro país. He notado que en ciudades fronterizas como Tijuana y Mexicali (y varias otras ciudades norteñas), todavía se puede ser un peatón respetado.
PD: como dato curioso, sabías que A. Gaudí fue arrollado por un tranvía?
Saludos!
Sad but true!
Es una verdad dicha a gritos, oida por pocos, no tenemos cultura en la mayoria de los casos, y menos en el D.F., aunque también debo decir que he encontrado automovilistas muy precavidos y respetuosos (En general es malo eso de generalizar ;-)